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jueves, 10 de septiembre de 2015

70

¿Que ha ocurrido desde la famosa explosión de Tianjin? En esta ciudad, nada reseñable. Se han muerto peces a mansalva, pero por la  contaminación habitual, las posibles emanaciones de cianuro de sodio se han diluido entre la porquería habitual, escasa, por otra parte, estos días, gracias a dos eventos de renombre en Beijing, y supongo que habrá habido platos especiales de luciopercas en los restaurantes de por aquí.

Sin embargo, en la capi, como he comentado, han estado entretenidos con el mundial de atletismo y la celebración del 70 aniversario del fin de la guerra. Celebración, y día de fiesta nacional, que ha sido bautizada “conmemoración del setenta aniversario de la victoria de la resistencia china del pueblo  contra la agresión japonesa y la guerra mundial antifascista”, o CDSADLVDLRCDPCLAJYLMA. Con dos cojones y un ministerio de propaganda. Lo que más me llama la atención es la presencia de esa guerra antifascista, palabra que soy incapaz de leer tal cual (en mi cabeza es antifaxista* de toda la vida) tan prominente en el titulo de la fiesta. Y es que me resulta muy difícil asociar China, al menos la China actual, con algo remotamente parecido a luchar por una causa ideológica, y mas dentro de este régimen totalitario pocho como el solo. Gris (o mas bien negro grecian 2000), pesetero, aburrido y con mal gusto para las celebraciones.

También parece que ha habido semi-pánico con la bolsa de Shanghai, bonito truco de los brokers de Wall Street (o quizás las maquinas que manejan las inversiones se han vuelto inteligentes, y ya están planeando como mandarnos a la valla de manera soft, skynet provocando el caos financiero, limpito y sin bombas H ni austriacos de metal dando vueltas por las líneas temporales hasta que nada tiene sentido). Total, que yo al final no me he enterado de nada, ni de cómo fue siquiera el desfile del 70 aniversario blablablá (aunque me lo ha descrito mi padre, cosas de la vida), y, sobre todo, me he perdido los cielos azules generados por la parada de fabricas y el bloqueo del transporte en Beijing. Por cierto que empiezo a ver esta cierta proliferación de paradas  programadas de la manufacturación como parte de la inminente crisis del gigante. Sí, son muchos años de predicciones catastróficas sobre China, pero aquí las cosas se hacen a lo grande, y con una cintura que ni un muñeco de He-Man, por lo que personalmente preveo tiempos complicados para el país. Eso, y que mi jefe se marcha este mes y tiene la teoría de que país que deja, país que se va al pedo en 6 meses. Y yo siempre estoy de acuerdo con el líder.


* Si buscais fascista euskera en google**, el primer resultado es:
El segundo es
Porque es muy importante dirigirse de manera apropiada a los carceleros fascistas andes de mandarlos a tomar por culo.


** Sí, lo he buscado para cerciorarme, qué pasa.

miércoles, 3 de junio de 2015

En torno a los parques aquáticos

Cuando era un enano, luego un adolescente nerd, jamás llegué a poner un pie en un aquapark. Ni siquiera me planteé la posibilidad. Nunca he sido fan del sol, ni de ninguna de las formas de esparcimiento que suelen ir asociadas: playa, piscina, vacaciones en Mallorca…. Bajo las circunstancias apropiadas podría haberme vuelto gótico, pero nunca vigilante de la playa.
Mi aversión a las piscinas y, en concreto, a los parques acuáticos con toboganes probablemente esté unida a un cierto concepto, elitista e idiota- como muchas de las ideas que han dirigido y, a veces, aún gobiernan mi vida- de lo que significa el buen gusto. Mejor esquiar con Pocholo y Borja Mari, que el anorak y esquís dan mas juego en cuanto a la combinación de colores.
Con la edad, obviamente, uno se da cuenta de que, aunque es una horterada, juzgar es aun más lamentable. Sin olvidar que desde los 80, cuando me ponía como un cangrejo incluso bajo una sombrilla, se han inventado los factores de protección por encima de 50, lo que me permite pasar horas bajo el sol sin sucumbir a la combustión espontánea como un vampiro. Aun así, solo he pisado un aquapark en dos ocasiones, ambas en países asiáticos: Malasia y, ahora China.

Esto no es un aquapark, ni tampoco una pipa*.


El recuerdo del primero, hace años ya, queda totalmente empañado por uno de los compañeros de trabajo que conformaba el grupo de hobbits vascos que acudimos a deslizarnos por los toboganes de mínima seguridad, ataviado con su sempiterno peluquín.
Niños, nunca mezcléis peluquines y parque acuáticos.
Ni Bai Jiu con Sake y vino tinto del malo.
Ni chocolate con lentejas, aunque lo diga Ferrán Adriá.
Pero niños, sobre todo nunca os pongáis peluquín.
O si, porque al final es una horterada, pero da igual. En cualquier caso siempre mejor peluca, de las largas. O de rizos como las que las abuelas tenían de exposición en su habitación, montadas sobre bustos de cestería (o era solo la mía? Era mi abuela Norman Bates? Amama, allá donde estés, eres la mejor, y púlelos a todos jugando a la canasta)
En cuanto al segundo parque acuático…digamos que para el segundo nos vamos a tener que sacar bono de temporada. Los veranos en Tianjin son calurosos y no hay una sola piscina descubierta para toda esta ciudad de más de diez millones de habitantes, excepto este aquapark a más de una hora en coche en dirección al puerto y la playa artificial, apta únicamente para el vengador tóxico y su familia.
Así que el domingo que toca, olvido al niño gafotas cabezón de los 80, cogemos las toallas y nos tumbamos en la playa "de pega"; bailamos entre las olas artificiales al ritmo de los bailarines vestidos de dinosaurio y las rusas subcontratadas directamente de las barras de los bares de Tanggu, nos lanzamos por la toboganes (tras asegurarnos nuevamente de que tienen el marcado CE); nos tumbamos en el flotador para relajarnos en el río de la vagancia, junto con otras hordas de chinos en marca paquete y chinas con sobaquera mora. Y antes de marchar, el próximo día, debo recordar sacar una foto al cartel que reza: “Los niños por encima de medio metro o de más de 3 anos** tienen prohibido el paso al vestuario heterosexual".
Porque el futuro de China es de los gays.

Autor: el Col-chino



*Es un paisaje de la isla coreana de Jeju.
**en realidad ponía tres años, pero es una licencia poética.